Thomas Calvo
Thomas Calvo
En 1711, en el gélido invierno de Madrid, el hermano coadjutor Felipe Frutos, soldado en las guerras de Cataluña en los años 1690, jesuita en la Barcelona convulsa de 1701- 1705, se sentó a redactar su vida, aunque sin esperanzas de verla publicada. ¿Por qué tomaría la pluma? Para quien había sido un pequeño y pícaro campesino de la región de Segovia, las experiencias se habían acumulado y su protagonismo se había paseado de España a Nueva España, atravesando el sur de Francia hasta llegar a Italia. De barco en carruaje o a lomo de mula, había vivido insólitas aventuras en tiempos de miseria y de frío, mil facetas que se plasman en una escritura muy propia. Frutos escribe como es: jocoso, inventivo, autodidacta. El estudio y edición anotada de su diario, que abarca los años 1674 a 1711, y de su «Relación sucinta de las propiedades de los indios mexicanos», redactada en 1722, hacen de este volumen una fuente excepcional para comprender la visión «desde abajo» de un universo que se extiende de Roma a Acapulco, por el que desfilan algunos de los más relevantes personajes y sucesos históricos del período, entrelazados con la percepción personal de Frutos hacia castellanos, catalanes, romanos e indios.
Cuando la oralidad era imperante, siete soldados de la Monarquía sintieron la necesidad de escribir sus autobiografías en la primera mitad del siglo xvii. Entre ellos, el capitán Alonso de Contreras, cuya obra, vital, cautivó a Ortega y Gasset. Con sus plumas retrataron al Imperio, del Mediterráneo al Índico. Esa fotografía del Leviatán -el Estado Moderno-, en sus años formativos, constituye el principal propósito de este libro, en un acercamiento pragmático, inmerso en la cotidianidad, jocosa o trágica. Se siguen vidas a «salto de mata», rescatando sus sueños y tropelías, restituyendo sus vivencias y, con ellas, las de una época, así como parte de la maquinaria imperial, cuando el sol se ponía sobre la Monarquía. Todo se ensarta, en definitiva, alrededor de dos preguntas. ¿Cómo se pasó de la espada a la pluma, otro ejercicio de esgrima? ¿Cómo las dos dibujan universos, de Italia a Filipinas, pasando por España, hacia 1600-1650?
Para Mota Padilla, la ciudad es "patria común" de todos los habitantes del reino. Hay que meditar esta afirmación: ante todo, en función del autor y de la fecha. Mota Padilla es uno de los primeros frutos de la "ilustración" en la Nueva Galicia y un panegirista del regionalismo incipiente frente al poder de México (ese "vientre" que acapara todas las energías). Cronológicamente, está situado hacia la mitad del siglo XVIII, es decir, después del trabajo realizado durante dos siglos por las diversas fuerzas unificadoras (y no solamente políticas), en beneficio de Guadalajara: como sucede con frecuencia, la cantidad de más prestigio obtuvo la gloria, aunque no el provecho. En los siglos pioneros (XVI y XVII), las reacciones habían sido más débiles: cuando se trataba de determinar la capital del reino en 1549, uno de los consultados declaró, entre risas, que quisiera verla a quinientas leguas de allí; cuando la Audiencia llegó a Guadalajara en 1560 después de los pobres resultados en Compostela -se le acusaba de haber contribuido a vaciar la ciudad-, la recibió Andrés Villanueva en nombre de la municipalidad, y su actitud fue más que fría.
Au cœur du Mexique colonial, trois juges espagnols parcourent la Nueva Galicia entre 1606 et 1616 pour enquêter sur les abus de pouvoir et les tensions entre colons et autochtones.
La investigación se apoya en el archivo judicial de la rica alcaldía mayor de Villa Alta, donde cerca de un centenar de pueblos producía mantas y grana. Entre estas comunidades, la de Yasona - hoy Yatzona - permanece casi desconocida en la documentación antes de 1674 y después de 1707. Pero en ese corto periodo se manifiesta toda una serie de tensiones en lo interno y en lo regional. Los principales nobles (caciques) de Yasona toman la cabeza de dos bandos y manipulan formas rudimentarias de democracia, en pro y en contra de las tradiciones, de la Iglesia, de la autoridad del alcalde mayor. Desde Yasona intentan confederar la oposición política e integran la audiencia de México en su juego con el mecanismo de las reales provisiones. Con la tragedia de Cajonos en 1700, todo queda sesgado y Yasona se reincorpora en la pax hispanica... Durante un breve lapso este grupo humano vive tiempos difíciles ; el pueblo oculta sus prácticas religiosas, las elites se enfrentan y contaminan con sus luchas toda la provincia, las familias se desgarran, las mujeres a veces expresan un estoicismo digno de Sénéca.